Las personas sordas de la comunidad de T.H. Rogers más unidas por la pandemia

Brandon Martínez, estudiante de 9 años e hijo de Azucena Gonzáles, es sordo y participa en el Programa Regional de Escuela Diurna para Sordos de Región 4 (Region 4 RDSPD) de la Escuela T.H. Rogers de HISD.

Brandon ha asistido a Rogers desde que tenía 3 años, creciendo ya aprendiendo como cualquier otro alumno. Entonces llegó la pandemia de COVID-19. La escuela cerró y comenzó su instrucción virtual en marzo. Gonzáles temió que el aprendizaje a distancia fuera un reto para su hijo que lo hiciera rezagarse. Pero Brandon superó todas las expectativas.

“Ha sido capaz de aprender a multiplicar a través de la instrucción virtual y me he asombrado, porque pensé que se rezagaría, pero… ha ido increíblemente bien”, dijo ella. “De hecho, hemos estudiado con él y hemos aprendido los signos para ayudarle, lo que ha sido realmente bueno”.

El programa RDSPD en Rogers es una comunidad en la cual todos, estudiantes y personal, comprenden y tienen experiencia con la sordera. Después de siete meses en casa, Brandon está feliz de volver a la escuela apoyada por la comunidad y Brenda Marsh, maestra de inglés de Primaria del programa RDSPD, quién extrañó a sus estudiantes tremendamente.

“Cuando el COVID-19 cerró la escuela fue muy duro, y casi lloro pensando en ello, porque fue difícil estar separada de mis alumnos”, dijo con lágrimas en los ojos. “Son como mis propios hijos, y disfruto estando con ellos”.

Ahora, con el regreso de la instrucción presencial a HISD, una parte de la comunidad vuelve a unirse, ayudada en gran parte por el uso de mascarillas transparentes. La lectura de labios y las expresiones faciales son esenciales para la comunicación de las personas sordas o con problemas de audición; pero especialmente útiles son las mascarillas que tienen un área plástica transparente sobre la boca que facilitan la comunicación y la seguridad para todos.

“Las mascarillas son realmente únicas para los estudiantes de T.H. Rogers que participan en el programa RDSPD, al igual que para nuestros facultativos y personal que dependen de la lectura de labios para comunicarse”, dijo Tiffany Chenire, directora de la escuela. “Nuestra meta para con nuestros estudiantes sordos y con problemas de audición es que sigan haciendo exactamente lo mismo que sus compañeros”.

T.H. Rogers está comprometida a brindarles a los estudiantes sordos y con problemas de audición la mejor experiencia de aprendizaje posible dentro fuera y de las aulas. Y mientras sea imposible saber qué nos depara el futuro, especialmente durante la pandemia, la comunidad escolar seguirá adelante, unida como un solo equipo.

“El COVID-19 ha obligado a padres y educadores a trabajar estrechamente los unos con los otros, y yo he fortalecido vínculos y relaciones con nuestros padres”, dijo Marsh. “Les he dicho que somos un equipo (T.E.A.M.)donde “Juntos Todos Logramos Más” (Together Everyone Achieves More)”.

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